Blog

Blog Sin categoría

El uso del aceite esencial de niaulí en la prevención de la radiodermitis

La radioterapia utilizada en el tratamiento contra el cáncer puede producir efectos secundarios en la piel de los pacientes como la denominada radiodermitis. El área que se expone a la radiación puede enrojecerse y lucir irritada, inflamada, con ampollas, o como si estuviese quemada por el sol. Asimismo, al cabo de unas semanas la piel puede resecarse, despellejarse, volverse escamosa, experimentar picazón o heridas.
El grado de radiodermitis dependerá de factores como la dosis administrada, la técnica de irradiación o el fototipo del paciente, y aunque la mayoría de reacciones desaparecen una vez finalizado el tratamiento, en algunos casos, la piel queda más oscura y más sensible que antes de iniciarlo. A pesar de todo, la aromaterapia puede ser una aliada para prevenir la radiodermitis.
La aromaterapia consiste en emplear aceites esenciales quimiotipados con fines terapéuticos según indica la abundante evidencia científica que existe al respecto. Estos aceites esenciales son extractos vegetales obtenidos a partir de plantas aromáticas por destilación de vapor de agua. La elevadísima concentración de principios activos que contienen les confiere diversas propiedades.
Uno de los aceites esenciales que se relaciona con la prevención de la radiodermitis es el aceite esencial quimiotipado de niaulí (Melaleuca quinquenervia), ya que tiene propiedades protectoras de las células de la piel y no interfiere con el tratamiento convencional de radioterapia. Un estudio publicado en 2004 por la revista francesa Phytothérapie obtuvo resultados muy positivos del aceite de niaulí en pacientes con cáncer de mama.
Los objetivos de la investigación consistieron en evaluar la prevención de la radiodermitis aguda con la aplicación en la piel de este aceite esencial, valorar una mejor tolerabilidad de la terapia de radiación por el paciente, la prevención de la dermatitis actínica crónica así como del linfedema y el acortamiento en el período de reconstrucción de la mama. El estudio se llevó a cabo en 20 pacientes que fueron seguidas durante el tratamiento con radioterapia y en los 6 meses posteriores, quienes además rellenaron un formulario de memoria valorando su calidad de vida.
Los resultados mostraron que el aceite esencial quimiotipado de niaulí disminuye la intensidad y la duración de la dermatitis por radiación y también mejora la calidad de vida. Las pacientes reportaron una menor intensidad de dolor, picazón y erupción; lo mismo ocurrió con el linfedema, las náuseas y el ardor de estómago. Por otro lado, también destaca la tolerancia del aceite de niaulí en la piel de los pacientes, y la apreciación que hicieron ellos mismos al reportar un efecto analgésico del aceite esencial cuando la radioterapia era dolorosa. El 80% de las pacientes tuvieron muy buena tolerancia a la radioterapia, un 15% buena y un 5% no respondió.
Aunque los resultados fueron muy positivos, los investigadores apostaron por hacer nuevos estudios ampliando la muestra. De todas maneras, el estudio permitió prever que el niaulí disminuye la sensibilización de la piel como agente protector.
De hecho, al aceite esencial de niaulí se le atribuyen otras importantes propiedades, entre ellas, antiinfecciosas, antiespasmódicas, antiinflamatorias, analgésicas, antipruriginosas, antibacterianas y antifúngicas.
En el caso de la radioterapia, se recomienda aplicar este aceite esencial media hora antes de recibir la radioterapia (o incluso dos horas antes para ser precavido). Éste debe aplicarse siempre puro, es decir, sin dilución en un aceite vegetal, con el fin de que se absorba rápidamente y no quede ningún resto en la piel a la hora de aplicar la radioterapia. Un aspecto a tener en cuenta es que el aceite de niaulí no permite tratar los efectos ya producidos en la piel a causa de la radioterapia, sino que ayuda a prevenir su aparición.

Dra M. Laura Nasi

María Laura Nasi es médica, recibida de la Universidad de Buenos Aires.

Se especializó en Medicina Interna y Oncología Clínica en el Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York. Trabajó como Coordinadora de Ensayos Clínicos para el International Breast Cancer Study Group en Berna Suiza y luego ejerció como Directora del Departamento de Investigaciones del laboratorio Suizo, Debiopharm.

Hizo un vuelco en su carrera ampliando su visión hacia una medicina más humanizada y se especializó en Medicina Mente Cuerpo en el Instituto de Medicina Mente Cuerpo de la Universidad de Harvard, Boston, y en intervenciones psico-socio-espirituales para pacientes con cáncer en el Simonton Cancer Center en California, US.

Fue Fundadora y Presidenta de ASOI, Asociación de Oncología Integrativa, asociación civil sin fines de lucro dedicada a la difusión de una visión integrativa para pacientes oncológicos, sus familias y el equipo de salud. Fue co-creadora e integrante del equipo del programa de Medicina Integrativa de Fundaleu y del programa FertilMente, para parejas con problemas de fertilidad. Participó en el Consejo Científico de WikiLife.
Tuvo a su cargo la selección de contenidos de la Fundación Columbia de Conciencia y Energía siendo su Asesora Científica; en 2015 lanzó la propuesta de Encuentros participativos de Ciencia y Espiritualidad.

En el año 2017 publicó dos libros que tuvieron gran aceptación. “El cáncer como camino de sanación” (Ed. Paidós) donde propone una mirada holística del cáncer junto con aportes para quien quiera recuperar o preservar su salud y vivir una vida plena y feliz. Junto a Phd. Margarita Dubourdieu escribó “Cáncer y Psico-Neuro-Inmunología” (Ed. Nativa) dirigido a profesionales de la salud que quieran investigar cómo llevar los conocimientos de la PNIE a la clínica. Fue miembro de IONS (Institute of Noetic Sciences). Actualmente practica la Oncología Integrativa en un consultorio privado aplicando, además de conocimientos de Oncología Clínica, técnicas de Medicina Mente-Cuerpo y de Astrología. Es docente de cursos de posgrado en PsicoNeuroInmunoEndocrinología en la Universidad Católica Argentina (UCA), la Universidad de Belgrano, la Universidad Favaloro y en la Universidad Católica de Montevideo, Uruguay. Es miembro del Comité Científico de FeelsGood.
Su visión de una medicina para el ser humano como un ser multidimensional la lleva a indagar sobre temas de vida y muerte, ciencia y espíritu y vida consciente.

Deja un comentario